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jueves, 21 de junio de 2012

Indicios de que se prepara un golpe de Estado democrático.


RICARDO ALEMAN Y LA GUERRA ANUNCIADA.

-Muy interesante.

NO ES MI COSTUMBRE PERO ME INQUIETA SOBREMANERA LO QUE ESTA PASANDO.


SINO PARAMOS ESA SIEMBRA DE ODIO, MAÑANA HABREMOS

DE LAMENTARLO PROFUNDAMENTE.

OJO deben de leerlo.........CUIDADO Y TENGAMOS EQUIVOCADO AL CULPABLE.................


- Indicios de que se prepara un golpe de Estado democrático.

- La voluntad callejera suplantará la voluntad en las urnas.


Ricardo Alemán


 
A riesgo de alterar las buenas conciencias de aquellos que se creen  salvadores de la patria —por realizar una movilización callejera—, vale decir que sean estudiantes, militantes embozados o espontáneos, lo cierto es que los participantes de la marcha de ayer en Reforma son parte de una grosera manipulación político-electoral que —si se sale de madre— pudiera llevar a la más grave deslegitimación de la democracia electoral mexicana.

¿Por qué aseguramos que se trata de una grosera manipulación político electoral? Por puro testimonio. Y, claro, por sentido común y hasta por definición.

Y es que si un ciudadano, o un grupo de ciudadanos, llama a la protesta callejera contra un candidato presidencial —cualquiera que sea— en plena campaña electoral, los promotores de esa protesta —sean estudiantes, maestros, militantes disfrazados o espontáneos— no sólo están haciendo campaña electoral a favor de los adversarios del candidato contra el que protestan, sino que están contribuyendo a deslegitimar los básicos de la democracia electoral mexicana. Y las razones de lo anterior son, de nueva cuenta, de puro sentido común.

Resulta que quienes prefieren sembrar el odio contra un candidato presidencial, antes que exaltar las virtudes de su preferido para que sea el más votado, en realidad están deslegitimando la democracia electoral mexicana porque las elecciones son, por definición, la forma civilizada y democrática de protestar contra un mal candidato, un deficiente político y —en el extremo— contra un gobierno detestable.

Y cuando en lugar de organizar a los ciudadanos para que acudan a las urnas a votar contra el candidato indeseable, contra el partido impresentable o el gobierno detestable, los partidos o los políticos manipulan a la sociedad para que cambie las urnas por la movilización callejera —en la que siembran el odio, la intolerancia y el rencor social— lo que sigue es la deslegitimación de las elecciones y la desestabilización democrática.

En efecto, es legítimo que los jóvenes o los adultos protesten, que griten en la calle y que repudien a un político, candidato o gobierno. Pero nadie puede ser tan maniqueo y nadie puede cerrar los ojos a la realidad de lo que está pasando detrás de las manifestaciones dizque estudiantiles.

Y es que ayer no sólo vimos una candorosa marcha contra Peña Nieto , sino que a los ojos del que quiso asomarse apareció una peligrosa estrategia que, de salirse de madre, deslegitimará la elección y podría hacer caer al que resulte ganador.

En el fondo se construye un escenario harto conocido en las tambaleantes democracias electorales latinoamericanas: el fenómeno del golpe de Estado democrático. Es decir, la suplantación de la voluntad popular depositada en las urnas por la voluntad popular expresada en la calle. “Es probable que ganes, pero no vas a gobernar”, reza la historia de las dictaduras democráticas de Venezuela, Ecuador, Nicaragua…   

La marcha engañabobos

Ayer, algunos miles de ciudadanos —dizque estudiantes— marcharon en Reforma para protestar contra Enrique Peña Nieto. ¿Por qué protestaban? Pues por todo lo protestable. Porque se llama Enrique , porque se apellida Peña Nieto, porque ejerce su derecho a militar en el PRI, a ser candidato y porque ha cometido el “sacrilegio” de ser el puntero en la contienda.

Lo que vimos en esa marcha es la más peligrosa regresión a los tiempos preciviles de la convivencia. Se le cuestionan a Peña Nieto sus derechos elementales, se le cuestiona su vida privada, se le insulta y se le difama, sin más que el odio sembrado en esa masa de jóvenes estudiantes, militantes embozados y dirigentes bien identificados.

Pero además, en torno a la figura de Peña Nieto  se teje una peligrosa imagen de odio e intolerancia pocas veces vista. Y es que entre los que protestaron —y a quienes entregaron listas de consignas, ofensas e insultos— abundaron “los jornaleros del odio”, aquellos que no se cansaban de sembrar las consignas que ya son la identidad de Peña Nieto : “asesino”, “ladrón”, “criminal”, “ratero”, “mal padre”, “defensor de feminicidas”, “priista”, “salinista”… y un largo rosario de adjetivos que buscan el mayor desprestigio para la imagen del puntero en la contienda electoral.

¿Quién está interesado en crear ese clima de odio, intolerancia y un verdadero linchamiento contra un candidato presidencial? ¿Quién está detrás de las movilizaciones del odio en que se han convertido las marchas de dizque estudiantes?

Por lo pronto quedó claro que utilizando como cuello de ganso “a los estudiantes” se empieza a sembrar en la conciencia colectiva la sensación de que Peña Nieto  es lo más parecido al “perro del mal”, al que —según los modernos inquisidores región cuatro— debe destruirse en caliente, antes de que llegue el fatídico 1 de julio; de lo contrario el país podría regresar a las peores etapas de intolerancia, arbitrariedad y represión.

Y por lo que pudimos ver en la marcha, fue evidente que detrás de la organización aparecen militantes de los partidos de izquierda, quienes tienen todos los recursos económicos que se requieren, como mantas, cartulinas, vehículos para el acarreo, y todo lo que reclama la industria de la protesta. ¿Quién financia todo eso? ¿Quién es el autor intelectual de esa maquinaria de odio? 

También pudimos ver a “los mismos de siempre”, aquellos que desde 1994 movilizaron a miles en torno al “todos somos Marcos ”, y que luego aparecieron detrás de la farsa de “No más sangre”, y más adelante organizaron las firmas “contra el genocida presidente Calderón ”, y que hoy están detrás del llamado “lopezobradorismo” que tripula la “repentina y espontánea” movilización de universitarios de escuelas privadas. Estudiantes que eran una penosa minoría, rebasada por una grosera burocracia profesional de la protesta y el mitin. Los de siempre, incluidos los del periódico de AMLO .

Historia anunciada

Y por supuesto que hoy nos mentarán la madre los estudiantes que se sientan aludidos; aquellos que de manera espontánea acudieron a la marcha, y para quienes fue todo un éxito. Pero claro, no vieron o no quisieron ver que fue una marcha armada a modo a favor de AMLO . Pero pueden descreer la crónica de lo que aquí planteamos. Lo que no podrán negar es la historia anunciada.

Apenas en su artículo del pasado lunes, Manuel Camacho , uno de los políticos más inteligentes y que más conoce al sistema político mexicano —hoy incrustado en el lopezobradorismo y profundo conocedor del clima que antecedió al crimen de Colosio—, pronosticó lo que está pasando.

Dijo que la protesta contra Peña en la Ibero será referente de otras que se llevarán a cabo en lo mediato, sobre todo, luego de la elección. ¿Qué tal? ¿Casualidades de la política? Al tiempo.

                @RicardoAlemanMx




miércoles, 16 de mayo de 2012

Policía del pensamiento gay en Inglaterra


A las 11:39 AM, por Bruno


Categorías : General

Uno de los blogs religiosos (o religioso-políticos) más conocidos en Inglaterra se llama Cranmer. Es una referencia al Arzobispo anglicano Cranmer, uno de los protagonistas de la reforma protestante anglicana, que vivió en el siglo XVI. El autor del blog escribe, con cierta gracia y bajo la identidad de este reformador inglés de hace cinco siglo, sobre temas religiosos y políticos actuales, con un punto de vista conservador y anglicano High-Church. A pesar de ser protestante, es bastante interesante y lo tengo en mi lista de favoritos.

Este curioso blog acaba de caer en las garras de la policía del pensamiento (gay) y me ha parecido interesante contárselo a los lectores, porque quizá un día suceda lo mismo en España. No sería extraño. Y yo diría que InfoCatólica sería de los primeros portales en caer.

Como sabrán los lectores, en el Reino Unido se está discutiendo actualmente la legalización del “matrimonio” homosexual. El gobierno conservador de Cameron, para la consternación de una gran parte de sus votantes, se ha declarado firmemente a favor de esta medida.

Cranmer, por su parte, defiende la postura tradicional cristiana (aunque cada vez menos vigente en la Iglesia Anglicana) y natural de que el matrimonio sólo puede celebrarse entre un hombre y una mujer. Entre otras cosas, tiene un banner en su blog a favor del matrimonio tradicional, en el que se muestran parejas de novios heterosexuales y se indica que, según una encuesta hecha por la empresa ComRes para Catholic Voices, el 70% de los ingleses está a favor de mantener el matrimonio como existe actualmente. Además de esto, se anima a firmar una petición para que no se legalice el “matrimonio” gay.


Pues bien, según cuenta el propio Cranmer, ha recibido una notificación oficial firmada por el “Investigations Executive” (encargado de investigaciones) que le informa de que está siendo investigado por el ASA Council, debido al anuncio mencionado. El Investigations Executive le indica también, sin mucho éxito, que mantenga la confidencialidad de dicha investigación.




Por lo visto, 24 personas anónimas (entre las cuales, por alguna razón, sólo se menciona con su nombre al Grupo Judío de Gays y Lesbianas) se han quejado de la afirmación de que el 70% de los ingleses está a favor de mantener el matrimonio como existe actualmente. No parece que la queja tenga mucho sentido, ya que se trata del resultado de una encuesta y las posibles quejas habría que remitirlas a la empresa que hizo la encuesta, pero hasta aquí la cosa podría ser comprensible.




La reclamación no termina aquí, sin embargo, porque 10 de esas 24 personas se quejaron de que el anuncio es “ofensivo” y “homofóbico”. Cranmer debe responder a estas acusaciones según el Código CAP, reglas 3.1 y 3.3 (Anuncios engañosos), 3.7 (Falta de fundamentación) y 4.1 (Daño y ofensas). La notificación afirma también “Tenemos la intención de tratar estas reclamaciones como una investigación formal, lo cual significa que serán consideradas por el Consejo ASA. Después, redactaremos una recomendación para el Consejo basada en sus respuestas. Una vez que el Consejo haya tomado una decisión, la misma será publicada en nuestra página web”.

Resulta significativo que el ASA Council acepte abrir una investigación por esto. Cualquier persona con dos dedos de frente puede ver inmediatamente que no existe nada en el anuncio que pueda considerarse ni siquiera remotamente homofóbico. Es más, no se menciona en absoluto el “matrimonio” homosexual, sino que se defiende mantener como existe actualmente el matrimonio tradicional. Es, claramente, un anuncio a favor del matrimonio tradicional. Pero todo eso no importa, para esta gente, cualquiera que no esté de acuerdo con ellos es un “homófobo” (quizá el peor de los crímenes posible) y debe ser acallado por la fuerza.

La ideología gay se ha convertido en un dogma (en el peor sentido de la palabra) incuestionable y absoluto y lleva tiempo creando una policía del pensamiento que se ocupa de tapar la boca a cualquier persona que se atreva a disentir de las doctrinas políticamente correctas del “matrimonio” gay y de la equivalencia entre la heterosexualidad y la homosexualidad. No hace mucho tiempo, un predicador baptista fue arrestado en Inglaterra por citar en público la Biblia.

Curiosamente, yo diría que la verdadera publicidad engañosa es la de los autores de la investigación. El Consejo ASA, a pesar del lenguaje burocrático que usa en sus notificaciones para parecer un organismo gubernamental, es solamente una entidad privada. Eso sí, una entidad que, según su página web, ha conseguido ser reconocida por jueces y diversos organismos como “la entidad que se ocupa de las reclamaciones relativas a la publicidad”, es decir, la voz autorizada en estos temas. En cualquier caso, la naturaleza del Consejo ASA y los efectos jurídicos de sus investigaciones son irrelevantes, porque la verdadera herramienta de coerción que utilizan es la presión mediática.

Cranmer es un blog individual y, por lo tanto, puede permitirse el lujo de resistir a estas presiones. Cualquier portal o medio de tipo comercial, sin embargo, se verían abocados, casi necesariamente, a eliminar el anuncio para evitar la publicidad negativa de ser tachados de “homofóbicos” por parte de una entidad aparentemente seria, como el mencionado Consejo ASA. Como sabemos, no importa que las acusaciones sean falsas e incluso totalmente absurdas, basta que haya suficientes gritos de “homófobo” para que el daño esté hecho. Calumnia, que algo (o mucho) queda. La verdadera finalidad de todo esto es atemorizar y acallar cualquier voz discrepante, por eso no es necesario dar argumentos, ni importa lo surrealista que pueda ser la acusación, basta que exista esa acusación para que actúe la policía del pensamiento. Este caso es del Reino Unido, pero ¿cuánto falta para que suceda lo mismo aquí en España?




jueves, 19 de enero de 2012

El bolchevique que juzgó a Dios por genocidio y crímenes contra la humanidad

Anatoly Lunacharski
En 1918, comisario de Instrucción Pública de Lenin y posterior embajador de España
en la Segunda República organizó en Moscú un juicio contra el Todopoderoso en el
que fue «imputado» por genocidio y «condenado a muerte».
Actualizado 18 enero 2012

  
«La religión es como un clavo. Cuanto más se lo golpea en la cabeza, más penetra»,
dijo Anatoly Lunacharski en 1923. Y debía saber de lo que hablaba el comisario de Ins
trucción Pública de Lenin, que había dedicado gran parte de su vida a perseguir a la
Iglesia tras el triunfo de la Revolución Rusa en 1917.

Él y sus camaradas bolcheviques estaban convencidos de que podían erradicar la religión
de la noche a la mañana, y como tal, se dedicaron a confiscar los bienes eclesiásticos,
destruir algunos monasterios, organizar procesiones simbólicas en las que se ridiculizaba
a dioses y profetas y erigir cadalsos en los que se decapitaban y quemaban efigies del
Papa.

Pero el hecho más sorprendente e insólito fue el que protagonizó Lunacharski en enero
de 1918: el «Juicio del Estado Soviético contra Dios». Un acontecimiento que tuvo lugar
un año después de que los bolcheviques derrocaran al zar Nicolás II, al inicio del considera
do primer periodo (1918-1923) de la persecución sistemática contra la Iglesia en Rusia, y
que coincidía con la primera época de la exaltación del delirio iconoclasta.

En esta vorágine, a principios de 1918, se organizó en Moscú un tribunal popular presidido
por el tal Lunacharski, que se declaró absolutamente competente para juzgar al Todopode
roso por sus «crímenes contra la Humanidad».
«Culpable» de genocidio

El 16 de enero, y con una gran cantidad de público presente en aquel «circo» histórico, co
menzó el proceso en el que, durante más de cinco horas, se produjo la lectura de todos los
cargos que el pueblo ruso, en representación del resto de la especie humana, formulaba
contra el «reo». La imputación principal parecía estar clarapara los fiscales bolcheviques:
Dios era «culpable» de genocidio.

No parecía haber diferencias entre aquel juicio «divino» y otro de índole más terrenal. Los
detalles estaban perfectamente cuidados, como si de un juicio del todo legal se tratara: en
el banquillo de los acusados se colocó una Biblia, los fiscales presentaron una gran cantidad
de pruebas basadas en testimonios históricos y los defensores designados por el Estado sovié
tico presentaron bastantes pruebas de su inocencia, llegando incluso a pedir la absolución
del «acusado» alegando, ni más ni menos, que padecía una «grave demencia y trastornos
psíquicos», no siendo responsable de lo que se le achacaba.

Otro detalle importante de esta historia es que el presidente del tribunal no era exac
tamente un ignorante en lo que a cuestiones de la religión se trataba. Todo lo contrario.
Lunacharski –que en 1933 sería nombrado precisamente embajador en España de la URSS–
 aprovechó sus largas temporadas en la cárcel, antes de 1917, para estudiar intensamente
la historia de las religiones, a la que ya se había dedicado durante años en París, como
reconoce en su autobiografía.

De hecho, la intención de su libro «Religión y socialismo» –que provocó una violenta conde
na por parte de los miembros de su partido– era incorporar al marxismo los valores religio
sos y salvacionales que se encontraban en las formas religiosas y cristianas. Esto le puso en
contra a muchos de sus camaradas.
Sentencia de muerte

El 17 de enero de 1917, tras cinco horas de testimonios, apelaciones y protestas, el tribunal
declaró finalmente «culpable» a Dios de los delitos que había sido acusado: genocidio y crí
menes contra la Humanidad. A Lunacharski ya sólo le quedó leer la sentencia: el Señor mori
ría fusilado a la mañana del día siguiente y no se daría hasta entonces la posibilidad de inter
poner ningún tipo de recurso ni establecer el más mínimo aplazamiento.

La pena de muerte fue ejecutada por un pelotón de fusilamiento, que disparó varias ráfagas
al cielo de Moscú.

Pocos años después, entre 1923 y 1929, la astucia del pensamiento bolchevique aconsejó no
repetir este tipo de actos ni la persecución abierta contra la Iglesia que habían protagonizado
en los años anteriores, e incluso el mismo Lunacharski condenó los excesos cometidos en este
sentido, antes de morir, camino de España, cuando se dirigía a ocupar su cargo en la embajada.
«Qué Dios les coja confesados», diría más de un creyente.


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