El Tribunal
Europeo de Derechos Humanos se dispone a estudiar el recurso de dos inglesas
expulsadas de su trabajo por llevar ese símbolo
f. de andrés
Día 08/04/2012 -
01.48h
1crist cat ingl
afp
Católicos chinos en la Vigilia Pascual en Pekín
El primado de la Iglesia católica en el Reino Unido, el
cardenal Keith O’Brien, pedirá hoy a los cristianos que
«lleven con orgullo un símbolo de la cruz de Cristo» durante sus actividades
cotidianas, como modo de contrarrestar los esfuerzos de los grupos laicistas
por «marginalizar la religión».
O’Brien hará hoy esa sugerencia en su sermón pascual del
Domingo de Resurrección. La filtración de su contenido en la edición digital de
la BBC produjo ayer un aluvión de comentarios y se
convirtió en «trending topic» de las redes sociales.
La propuesta del prelado católico de
Escocia cae en terreno abonado. Dentro de unos días comenzará en el
Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en Estrasburgo, la vista para considerar
si los cristianos tienen o no derecho a portar un crucifijo en sus lugares de
trabajo.
Sobre la mesa estará el recurso presentado por dos
británicas, la enfermera Shirley Chaplin y la azafata
de British Airways Nadia Eweida, que en 2010 fueron
despedidas por negarse a prescindir del pequeño crucifijo que colgaba de su
cuello. Ambas perdieron a continuación los casos presentados por presunta
discriminación en los tribunales británicos.
Un sencillo
«pin»
Contra todo pronóstico, el gobierno del conservador David Cameron anunció hace días que pedirá a sus abogados en
el Tribunal de Estrasburgo que se opongan al derecho de los cristianos a portar
un crucifijo en el ámbito laboral. El gobierno británico esgrimirá el argumento
de que, puesto que el crucifijo es un símbolo «opcional y no obligatorio», los
empleadores pueden despedir a los trabajadores que se nieguen a ocultarlo.
Para el cardenal O’Brien, lo que está en juego es en
cambio la libertad religiosa. En su sermón de hoy citará unas palabras de Benedicto XVI, que durante su visita a Inglaterra hace 18
meses pidió «libertad para que los cristianos puedan actuar de acuerdo con sus
propios principios».
El cardenal confía en que un número creciente de
cristianos en el Reino Unido -católicos y no católicos- adoptarán la ancestral
costumbre de llevar un crucifijo «de un modo sencillo y discreto» como símbolo
de sus creencias. «Un sencillo "pin" de solapa cuesta una libra
esterlina -menos que un huevo de Pascua- y puede ser un excelente regalo», dirá
en su sermón de hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario